Desaparecidos durante el proceso de reorganización nacional

Cómo terminó la guerra sucia

Jorge Julio López (nacido en 1929, en la provincia de Buenos Aires, Argentina) es un albañil jubilado argentino, que fue secuestrado durante el Proceso de Reorganización Nacional, y volvió a desaparecer durante el gobierno democrático del presidente Néstor Kirchner después de testificar en el juicio contra el criminal de la dictadura Miguel Etchecolatz[1].

López fue secuestrado y llevado a diferentes centros clandestinos de detención durante la dictadura conocida como Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983). Fue sometido a torturas y permaneció detenido sin cargos formales ni juicio desde el 21 de octubre de 1976 hasta el 25 de junio de 1979.

Unos treinta años después del fin del gobierno militar, se derogaron las leyes conocidas como de Obediencia Debida y Punto Final, que impedían la investigación de los delitos cometidos por militares y policías durante la dictadura. Miguel Etchecolatz fue el primer acusado en un juicio relacionado con la Guerra Sucia.

Durante la primera parte del Proceso de Reorganización Nacional, Etchecolatz fue director de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, jefe de uno de los centros clandestinos de detención y mano derecha del ex general Ramón Camps. López fue un testigo clave en el juicio. Su testimonio involucró a 62 militares y policías, y gracias en parte a él, Etchecolatz fue condenado a cadena perpetua.

Proceso de reorganización nacional

Crónica de la historia de Argentina desde Juan y Eva Perón hasta el presente, centrándose en el papel de los militares y en la lucha del actual gobierno democrático del presidente Alfonsín por romper la cadena de cincuenta años de dictaduras militares.

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Basada en una historia real y ambientada en el Buenos Aires de la década de 1840, un joven jesuita se enamora de la hija de un rico terrateniente. Huyen de la ciudad para escapar de la condena social y viven una trágica historia de amor.

La vida de Cristina se tambalea cuando, de repente, la sacan de su estricto colegio católico y le dicen que en realidad es Sofía Lombardi, la hija de unos activistas desaparecidos en los años 70. Al cuestionar todo lo que creía cierto, Cristina se embarca en un viaje para encontrar su verdadera identidad. Al conocer a otras personas como ella, la joven pronto descubre los horrores reales del pasado relativamente reciente de Argentina y la pesadilla que se cobró decenas de miles de vidas durante la “Guerra Sucia” del país.

Este documental pone al descubierto los préstamos irresponsables concedidos por las instituciones financieras multinacionales a los brutales dictadores. Revelando el empobrecimiento generalizado resultante de estas deudas, la película transporta a los espectadores a Argentina, Sudáfrica y Filipinas, donde los servicios esenciales han sido sacrificados para pagar estos préstamos ilegítimos. En cada uno de los casos, el gobierno paga más por el servicio de la deuda externa que por todos los servicios sociales esenciales juntos.

Que desaparecieron durante la guerra sucia

Las Madres de la Plaza de Mayo es una asociación argentina de derechos humanos formada en respuesta al Proceso de Reorganización Nacional, la dictadura militar de Jorge Rafael Videla, con el objetivo de encontrar a los desaparecidos, inicialmente, y luego determinar los culpables de crímenes de lesa humanidad para promover su juicio y condena.

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Las Madres comenzaron a manifestarse en la Plaza de Mayo, la plaza pública ubicada frente al palacio presidencial de la Casa Rosada, en la ciudad de Buenos Aires, el 30 de abril de 1977, para pedir la reaparición con vida de sus hijos desaparecidos. Originalmente, iban a permanecer allí sentados, pero al declarar el estado de emergencia, la policía los expulsó de la plaza pública.

En septiembre de 1977, para tener la oportunidad de compartir sus historias con otros argentinos, las madres decidieron unirse a la peregrinación anual a Nuestra Señora de Luján, situada a 50 kilómetros de Buenos Aires. Para destacar entre la multitud, las madres decidieron llevar los pañales de sus hijos como pañuelos. Después de la peregrinación, las madres decidieron seguir llevando estos pañuelos durante sus reuniones y manifestaciones semanales en la Plaza. En ellos, bordaron los nombres de sus hijos y escribieron “Aparición con Vida”.

Por qué se produjo la guerra sucia

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La Noche de los Lápices (en español: La Noche de los Lápices), fue una serie de secuestros y desapariciones forzadas, seguidas de la tortura, violación y asesinato de varios jóvenes estudiantes (chicos y chicas menores de edad) que comenzó en la noche del 16 de septiembre de 1976 y continuó hasta el día siguiente, durante la última dictadura cívico-militar de Argentina.

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En marzo de 1976 los militares argentinos tomaron el poder tras un golpe de Estado. La junta militar aplicó entonces lo que se denominó Proceso de Reorganización Nacional, que fue un conjunto de políticas utilizadas por el régimen para destruir las fuerzas guerrilleras de izquierda y oprimir la resistencia a su gobierno. El proceso incluía secuestros, torturas y asesinatos. Mientras tanto, los Montoneros, un grupo guerrillero de izquierdas, respondieron violentamente a la junta y a sus acciones y reclutaron a otros argentinos para que se unieran a su campaña contra el régimen. Entre ellos se encontraban los jóvenes estudiantes de izquierdas y políticamente activos de la organización Unión de Estudiantes Secundarios de La Plata. La UES estaba comprometida con la consecución de reformas escolares y otras reformas políticas, mediante manifestaciones y protestas que irritaban al régimen gobernante.